Los hijos de Michael Camilo y Tomatito
Santo DomingoLa buena vibra trasciende el cableado telefónico cuando la voz es la de Michel Camilo
Sencillo y conversador, sus cualidades no la cambia ni la fama alcanzada en los teatros más reputados del mundo, tampoco una nueva nominación al Grammy, ni haber tocado por tres noches consecutivas en Blue Note, el emblemático bar neoyorquino.Esto porque el dúo subirá a escena -del Teatro Nacional Eduardo Brito y el Centro Cultural Español- para donar su música a la Fundación Saint Jude (RD$150,000), y el monto restante será destinado a la Beca Michel Camilo en Berklee, Boston.
CLAVE DIGITAL: ¿Veremos nuevamente a Michel, Tomatito, el piano y la guitarra?
MICHEL CAMILO: Estaremos solos. Eso es lo importante de este concepto, una guitarra acústica, muy flamenca, y un piano acústico. Es un encuentro entre dos instrumentos, entre dos músicos, entre dos personas creativas.
¿Revelaría el secreto de esa fórmula acústica?
No hay secretos, es simplemente así. Precisamente ese ha sido el éxito y ambos somos privilegiados pues hemos podido tocar en los grandes espacios sonoros del mundo. En verano tocamos en todo tipo de espacio: teatros con capacidad hasta para 6,000 personas y hasta más. Por ejemplo, en el festival musical de Francia (agosto 2006) había 12 mil personas y la televisión francesa lo transmitió en vivo. En fin, este concierto parece íntimo pero no lo es, por el gran público que concita. Sucedió igual en el teatro nacional de Irlanda; en el festival mundial de guitarra, de Córdoba, España. O en el festival de jazz más importante de España, el de Victoria… Allí había un aforo de 5,000 personas y además fue rodado y transmitido en diferido por Televisión Española (TVE).
¿Cuántas vidas más tendrá "Spain Again”?
Ha sido un éxito increíble esta gira. Ahora el mes que viene (octubre) retomamos la gira en Europa y tocaremos en uno de los teatros más importantes de música clásica, que está en Holanda, será el 30 de octubre. Le sigue Londres, Austria, Viena, Zurich, Ginebra, Basilea, Lisboa, Andorra. ¡Es por todos lados!
¿En cuál de estos lugares es donde mejor se siente?
Me sentiré muy bien en Santo Domingo. Me encanta llevar mis proyectos allí y que mi gente disfrute de los logros, de mis sueños, de mis locuras, de todos esos triunfos que uno logra en la carrera, que son como si fueran mis hijos en realidad.
¿En esta nueva visita, qué le gustaría encontrar diferente en el país?
Me gustaría encontrar más solidaridad para la música, específicamente hago un llamado a todas las empresas dominicanas para que pongan su granito de arena en un sueño que ya es realidad: el fondo de mi beca (Beca Michel Camilo en Berklee, Boston), que ha dado la esperanza a esa generación joven de músicos que veían imposible realizar el sueño de una carrera musical y realizar estudios fuera del país. Pero lo que hace falta es la cooperación de empresas para que colaboren y envíen donaciones a Boston Berklee College Music, para convertir ese fondo en una beca perenne. Ya está instaurada, ahora lo importante es que dure para siempre.
¿Cuántos jóvenes han hecho su sueño realidad?
Ahora tengo cuatro hijos (así llama a los jóvenes a los que se le otorga la beca) allá. Uno está “full”, todo cubierto, y tres con becas parciales. Tengo entendido que le ha ido bien en su primer año y van al segundo periodo y sacaron notas sobresalientes. Uno de mis hijos es Pablo Peña, baterista privilegiado nuestro, ahora en diciembre firmará un DVD para la Berklee Press, junto a la editorial norteamericana que se llama Hard Leonard, que le va a publicar un DVD de cómo aplicar los ritmos dominicanos a la batería. Sofía González también ha descollado y ha hecho giras con una orquesta de juventudes al extranjero como primera flautista, en el primer año empiezan a dar fruto y eso me llena de alegría.
Ante tanta delincuencia y desesperanza de la juventud, ¿qué es su beca?
Es, precisamente, esperanza. Pues es la esperanza la que cambia la actitud mental ante la vida, lo importante es probar que los sueños son posibles y que simplemente hay que estar preparados para cuando llegue la oportunidad, muchos pensaban que era imposible irse a estudiar a Estados Unidos y ahora tienen algo a que aspirar, que Dios mediante perdurará y si logro que eso (que la beca sea para siempre) estaré feliz. Fíjate que parte de los fondos del concierto son para enviarlos a la Fundación de Berklee, que lleva los fondos de la beca. Es importante que se sepa que sigo trabajando y que mi nueva faena, mi nuevo afán es que esa beca tenga suficientes fondos para que perdure y puedan seguir yendo jóvenes a estudiar ahí.
